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Que
hacer antes de digitalizar una colección fotográfica
Por Fernando Osorio Alarcón
La
digitalización de colecciones fotográficas es una
tarea de preservación y acceso.La obtención de una
imagen subrrogada de un original evita la sobre manipulación
de los originales de los acervos y proporciona una imagen de acceso
a los usuarios. Sin embargo, la aplicación de estas nuevas
tecnología de la imagen requieren de un número de
parámetros o tareas previas fundamentales para garantizar
que la nueva colección de imágenes digitales sea una
herramienta confiable tanto para los custodios de la colección
como para los usuarios. Estas tareas son independientes de la magnitud
o volumen de la colección fotográfica. Ésta
puede ser la colección de un fotógrafo profesional
o un banco de imágenes.
Un parámetro, el primero, es definir la función de
esta nueva colección digital. La función de una colección
de preservación, que bien puede ser analógica o digital,
está basada en la reprografía o en la obtención
de imágenes subrogadas a partir de un original. En este caso,
se define como funciones básicas de una colección
de esta tipología a:
1
Preservación de la colección y
2 la colección de preservación es la colección
de imágenes que estará a disposición del usuario,
es decir, proporcionará el acceso a la colección.
El
siguiente parámetro consiste en saber que imágenes
se someterán a este proceso de reprografía digital.
Estas son tareas de identificación y selección previas.
No todas las imágenes de una colección necesariamente
deben de ser sometidas a un proceso de reprografía. Siempre
habrá imágenes de mejor calidad que otras, o imágenes
que son más solicitadas que otras, o imágenes que
son las favoritas del fotógrafo profesional y que forman
parte del portafolio permanente de éste. Una vez identificadas
las fotografías por digitalizar es necesario verificar que
cada imagen este plenamente identificada y que de alguna manera
cuente con un nivel primario de catalogación. Es importante
que toda serie, subserie, fondo o conjunto de imágenes sea
catalogado antes de ser digitalizado. De lo contrario, tendremos
dos colecciones no catalogadas [ la colección de originales
y la colección digital] y esa situación creará
muchas confusiones.
Al aplicar criterios de selección es importante considerar
la calidad de las imágenes. Mantener un criterio exigente
de calidad es saludable, además de imprimir un criterio de
consistencia e integridad de los fondos, series, subseries o conjuntos.
Es importante agrupar un número significante de imágenes
de un mismo tema, asunto o tópico y no solo dos pares de
imágenes, por ejemplo. La integridad versa sobre los contenidos
de los conjuntos de imágenes, se deberán seleccionar
entonces, aquellos conjuntos que sean los más completos e
integrales.
El
parámetro de identificación de cada imagen deberá
contar por lo menos con tres niveles de descripción de información:
1
Responsabilidad intelectual [autor]
2 Descripción física [formato, dimensiones, proceso
fotográfico]
3 Descripción temática [tema tópico, tema persona,
tema geográfico] y/o una descripción sucinta y objetiva
de la imagen.
Con
ésta información se podrá conformar una guía
inventario y de ampliarse y enriqueciere la información,
se podrá llegar a un catálogo de primer nivel residente
en una base de datos automatizada en donde la información
textual se comparta con la información visual al insertarse
la imagen digital de ítem descrito en la ficha catalográfica
y/o en la guía inventario. Esta herramienta de información
textual nos ayudará a tener control intelectual y físico
de la colección este o no digitalizada.
Una
vez establecidos. implantados y desarrollados los parámetros
hasta ahora descritos se enlistan a continuación algunas
tareas previas necesarias para llevar a cabo el trabajo operativo
de la digitalización.
I
Revisión de la Colección
Esta es una tarea detenida de revisión de cada imagen y que
consiste en confirmar todos los datos de información de la
imagen, cerciorarse de que cada imagen está en la serie,
subserie, fondo o conjunto correspondiente. En este momento las
imágenes deberán ser limpiadas [siguiendo las recomendaciones
de un conservador profesional fotografía] y dispuestas en
un contenedor guardando el orden en que se digitalizaran.
La tarea de organizar por formatos, dimensiones, procesos fotográficos
las imágenes de cada conjunto [serie, subserie, fondo, etc.
] evitará la sobremanipulación de los originales.
Durante
esta revisión se debe tener especial observancia al estado
de conservación de cada imagen. No sólo el estado
físico-químico, sino también el estado que
presenta la perdida de densidad o croma de las imágenes.
De ahí se deberá anotar cualquier ajuste que se requiera
realizar en el momento de la digitalización para reconstituir
valores densitométricos o colorimétricos a la imagen.
En muchas colecciones de archivos públicos y privados, las
imágenes originales se encuentran ya en guardas de primer
y segundo nivel. Es importante saber con precisión que imágenes
por digitalizarse deberán de ser extraídas de sus
guardas para tener la seguridad que una vez digitalizadas las imágenes,
éstas regresaran a su guarda, y a la guarda correcta.
Una
vez realizada esta tarea, es importante destinar el espacio a donde
se realizará la digitalización de los originales.
Este espacio debe estar pintado [muros y techo] de color gris al
18% para evitar falsas apreciaciones de croma, contraste y color
en las visualizaciones de la imagen en el monitor. Se deberá
contar con una mesa amplia y limpia en donde el scanner estará
colocado a la mitad con el fin de que las imágenes por digitalizar
se coloquen a la izquierda del scanner y las imágenes digitalizadas
se coloquen a la derecha. En esta habitación se deberá
contar con un estante de anaqueles suficientemente anchos para almacenar
temporalmente las imágenes debidamente guardadas en sus cajas
y así garantizar la mayor seguridad posible y las menores
alteraciones de estabilidad mientras los originales se encuentran
fuera de área de almacenamiento a largo plazo [bóveda
climatizada, depositorio, etc.]. Cabe mencionar que la limpieza
en este lugar debe ser muy esmerada y que la iluminación
debe ser combinada con luz blanca [slim light] y luz incandescente
de tungsteno [focos domésticos] y que ambos tipos de iluminación
debe de ser controlado por apagadores del tipo atenuador [reostato]
para ajustar niveles de penumbra o semi penumbra en la habitación.
Toca
controlar la colección durante el proceso de digitalización.
Los originales deberán ser enviados al área arriba
descrita con un listado del contenido de cada caja, Todas los originales
deberán de ir en cajas separados por series, subseries, fondos
o conjuntos determinados. Se debe evitar enviar imágenes
en sobres.
Una vez que los originales se encuentran sobre la mesa de trabajo
se extraerá de la caja y de su guarda cada imagen. Estas
acciones se realizarán sobre una superficie de corte limpia
[o en su defecto, sobre un papel filtro o secante limpio y nuevo]
y con el auxilio de una plegadera o microespatula se manipulará
cuidadosamente la imagen. El uso de guantes de nopreno no esterilizados
es inminente en todo momento.
Parece
fácil colocar una impresión fotográfica sobre
un scanner de cama plana. Colocar un imagen "boca abajo"
resulta fácil aparentemente. Sin embargo, los daños
reportados con mayor frecuencia en este proceso son debidos a la
falta de precaución en la manipulación de impresiones
fotográficas, negativos o transparencias. Se recomienda consultar
a un conservador profesional para que el operador del scanner reciba
una capacitación adecuada y sepa manejar con seguridad los
originales.
La platina del scanner y los accesorios de este aparato deben estar
libres de polvo y muy limpios.
Una vez que cada imágen sea digitalizada debe de ser colocada
en su guarda y en una caja [que ya mencionamos estará a la
derecha del scanner]. Cuando el conjunto de una caja se agote, la
caja con los originales debe de ser colocada en un estante. Siempre
es importante comparar las imágenes originales con las imágenes
digitalizadas y validar la calidad del proceso de digitalización
revisando el histograma de cada imagen. Por lo tanto, se recomienda
validar y comparar las imágenes antes de guardar los originales.
Mientras menos tensión se aplique a los originales será
mejor.
Lo
mismo se debe recomendar para "pegar" la imagen digital
a la base de datos. Esta acción debe ser inmediata a la validación
de una imagen digital. Es más, la imagen digital hasta puede
ser exportada - vía red interna - a una estación de
trabajo donde resida la base de datos y esa estación de trabajo
puede estar en el mismo espacio o laboratorio digital. Es deseable
que la estación de trabajo del scanner sea un equipo exclusivo
para esta tarea y que el disco duro solo cuente con los softwares
necesarios para manipular imágenes. En el mismo sentido,
se debe decidir el soporte de respaldo de éstas imágenes
digitales, tarea que también es inmediata a la inserción
de la imagen digital en la base de datos. Está por demás
recomendar que cada imagen digital sea identificada minuciosamente
con un número o clave alfa numérica que identifique
a ésta y su pertenencia a un conjunto. Este recurso de identificación
debe ser muy claro para todo el personal involucrado y debe estar
asentado en los listados que relacionan los contenidos de las cajas
con imágenes originales. Es decir, es un número que
se asignará desde el momento en que se arregla y organiza
cada conjunto de imágenes.
Por
último se señala que llevar un diario de trabajo o
bitácora es siempre una buena costumbre. Se hace la observación
que en este artículo no se comenta la interrogante de la
resolución a la que se deberán digitalizar las imágenes.
Esta cuestión es una variable que tiene que ver con el uso
y con las características de salida [impresión, consulta,
acceso a Internet, etc.] que el responsable de la colección
desee dar a esta colección de preservación. Sin embargo,
se recomienda que las imágenes digitales se produzcan sobre
un formato TIFF sin compresión alguna.
Una tarea de reprografía es una actividad paralela a la conservación
y estabilización de las colecciones fotográficas y
es un trabajo simultaneo e integral; como tal, debe de ser planeado,
proyectado y reflexionado sobre una base real y congruente con los
recursos humanos, físicos y económicos de quien custodia
y es responsable de la colección. El que mucho abarca,
poco conserva.

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